La salida estalla con la energía luminosa de la mandarina italiana, la intensidad de la grosella negra y el brillo especiado de la pimienta rosa, realzados por un irresistible acorde Bellini de durazno blanco que aporta una dulzura chispeante y elegante. En el corazón florece la protagonista: la flor de tiaré, abrazada por el jazmín sambac, la flor de azahar y un delicado acorde de leche de coco. El fondo revela su lado más adictivo. La vainilla Bourbon, el Amberwood, el Cashmeran y el Ambroxnyx.
